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Endodoncia

Endodoncia en Basauri: conserva tu diente natural

Cuando el nervio de un diente se infecta o se daña, la endodoncia elimina el dolor y permite conservar tu diente natural siempre que la pieza sea recuperable. En Clínica Dental Berriotxoa (Basauri) la realizamos con instrumentación mecanizada y anestesia local, para que el tratamiento sea preciso y cómodo.

Endodoncia en Basauri: conserva tu diente natural

La endodoncia, conocida popularmente como «tratamiento de conductos» o «matar el nervio», es el procedimiento que permite conservar un diente cuando su pulpa —el tejido interior formado por el nervio y los vasos sanguíneos que lo nutren— se ha infectado o dañado de forma irreversible. En lugar de extraer la pieza, se retira esa pulpa afectada, se limpian y desinfectan los conductos del interior de las raíces y se sellan. Así, el diente deja de doler y puede seguir cumpliendo su función en la mordida durante muchos años.

En Clínica Dental Berriotxoa, en Basauri (Bizkaia), afrontamos la endodoncia con un objetivo doble: quitarte el dolor y conservar tu diente natural siempre que sea posible. Somos una clínica familiar dirigida por los hermanos Alejandro y Sergio Estefanía, con un equipo que abarca desde la odontología restauradora hasta la rehabilitación oral y la implantología. Esa amplitud nos permite acompañarte en todo el proceso: el diagnóstico, la endodoncia en sí, la reconstrucción del diente y, cuando hace falta, la corona que lo protege a largo plazo, diseñada y fabricada en nuestro laboratorio propio.

¿Qué es la endodoncia y cuándo la necesitas?

Dentro de cada diente hay una cavidad que aloja la pulpa dental, un tejido blando con el nervio y los vasos que mantienen vivo el diente. Cuando una caries profunda, una fractura, un traumatismo o un desgaste importante abren la puerta a las bacterias, estas alcanzan la pulpa y provocan una inflamación o una infección que el diente no puede resolver por sí solo. La endodoncia consiste precisamente en retirar esa pulpa dañada y dejar el interior de la raíz limpio y sellado.

Hay señales que suelen alertar de que un diente podría necesitar endodoncia: dolor espontáneo o que aparece por la noche, sensibilidad intensa al frío o al calor que no desaparece al retirar el estímulo, molestia marcada al masticar, un flemón o un bulto en la encía, o un diente que se oscurece. En otros casos, sin embargo, la pulpa se deteriora sin apenas síntomas y la lesión se descubre en una revisión o en una radiografía. Por eso el diagnóstico se apoya siempre en una exploración y en pruebas de imagen antes de decidir el tratamiento.

La ventaja de tratar el diente a tiempo es clara: se conserva la pieza natural, con su raíz y su papel en la mordida, algo que ninguna solución artificial reproduce por completo. Si la infección se ignora, en cambio, puede avanzar hacia un absceso y dañar el hueso que rodea la raíz, lo que reduce las opciones de conservar el diente y complica el tratamiento.

¿La endodoncia duele? Anestesia y sensaciones reales

La endodoncia arrastra una fama injusta. La imagen de tratamiento doloroso procede, en realidad, del dolor previo que causa la propia infección del nervio, no del procedimiento. La endodoncia se realiza siempre con anestesia local, de modo que durante la sesión no deberías notar dolor, sino como mucho la presión de trabajar sobre el diente. De hecho, muchos pacientes llegan con molestias intensas y salen con sensación de alivio, porque el tratamiento elimina el foco que las provocaba.

Es normal que, una vez pasado el efecto de la anestesia, el diente quede algo sensible o dolorido durante unos días, sobre todo al masticar. Suele ser una molestia leve y pasajera, que se controla bien con los analgésicos habituales y va cediendo por sí sola. Te explicaremos qué esperar en tu caso y qué pautas seguir, y quedamos a tu disposición si necesitas una revisión.

Cómo realizamos la endodoncia en Berriotxoa

El tratamiento empieza por un diagnóstico cuidadoso: exploración del diente, pruebas de sensibilidad y radiografía para ver cuántos conductos tiene la pieza, qué forma tienen y en qué estado están la raíz y el hueso. No todos los dientes son iguales —un incisivo suele tener un único conducto, mientras que un molar puede tener tres o cuatro—, y esa anatomía condiciona la complejidad y el número de sesiones.

Con el diente anestesiado y aislado, accedemos a la cámara pulpar y retiramos la pulpa infectada o dañada. A continuación limpiamos y damos forma a los conductos con instrumentación mecanizada, que trabaja las raíces de manera precisa y controlada, y los desinfectamos a fondo con soluciones de irrigación. Cuando el conducto está limpio y conformado, lo sellamos herméticamente con un material biocompatible para impedir que las bacterias vuelvan a colonizarlo. Según el caso y el grado de infección, todo esto puede completarse en una o en dos sesiones.

Después de la endodoncia: reconstrucción y corona

Terminar la endodoncia no es el final del tratamiento, sino el paso previo a restaurar el diente. Al retirar la pulpa, la pieza pierde su aporte interno y tiende a volverse más frágil, sobre todo si ya había perdido mucha estructura por la caries o la fractura que motivaron el tratamiento. Por eso reconstruirla bien es determinante para que dure.

En dientes con poca pérdida de estructura, sobre todo los anteriores, a veces basta con una reconstrucción con composite. En molares y premolares, que soportan casi toda la fuerza de la masticación, lo más seguro suele ser proteger la pieza con una corona que la envuelve y reduce el riesgo de fractura. Cuando queda poco diente sobre el que apoyar, puede ser necesario colocar antes un poste o perno de refuerzo dentro del conducto.

Aquí es donde nuestra tecnología ayuda: tomamos las medidas con escáner intraoral, sin pastas de impresión incómodas, y fabricamos la corona en nuestro laboratorio propio. Trabajar sin depender de un laboratorio externo nos permite ajustar los tiempos y cuidar cada detalle del diseño, para lograr un resultado natural tanto en función como en estética.

Cuidados y recuperación tras el tratamiento

Los primeros días conviene masticar preferentemente por el otro lado y evitar alimentos muy duros con el diente tratado, sobre todo si aún queda pendiente la corona o la reconstrucción definitiva. Mantén una higiene cuidadosa, con cepillado y limpieza interdental: un diente endodonciado se cuida igual que el resto y también puede acumular placa en el borde de la restauración.

Con la corona o el empaste definitivo colocados y unas revisiones periódicas, un diente tratado con endodoncia puede funcionar durante muchos años. Aun así, conviene acudir a la clínica si notas dolor que no cede, inflamación de la encía o si la restauración se mueve o se fractura, para revisarlo cuanto antes. En Basauri estamos a tu disposición de lunes a jueves de 9:30 a 13:00 y de 15:30 a 20:00, y los viernes de 9:30 a 15:00, para el seguimiento que necesites.

Por qué elegirnos

Ventajas del tratamiento

Conservas tu diente natural

La endodoncia puede evitar la extracción y permitirte mantener tu propio diente cuando la pieza es recuperable, con su raíz y su papel en la mordida, algo que ninguna solución artificial reproduce del todo.

Elimina el dolor y frena la infección

Al retirar la pulpa dañada y desinfectar los conductos, se elimina el foco del dolor y se frena la progresión de la infección, ayudando a proteger el hueso que rodea la raíz.

Tratamiento cómodo con anestesia

Se realiza siempre con anestesia local e instrumentación mecanizada, para que el procedimiento sea preciso y lo vivas con normalidad, con las molestias bajo control durante la sesión gracias a la anestesia local.

Restauración con tecnología propia

Escáner intraoral sin pastas de impresión y laboratorio propio para diseñar y fabricar la corona con buenos tiempos y un resultado natural.

Cómo trabajamos

El proceso, paso a paso

Diagnóstico y radiografía

Exploramos el diente, valoramos los síntomas y hacemos pruebas de imagen para conocer la anatomía de los conductos y el estado de la raíz antes de tratar.

Anestesia y aislamiento

Anestesiamos la zona y aislamos el diente para trabajar en un campo limpio, de forma cómoda y segura para ti.

Apertura y retirada de la pulpa

Accedemos a la cámara pulpar y eliminamos la pulpa infectada o dañada del interior del diente.

Limpieza y conformado de los conductos

Con instrumentación mecanizada damos forma y ampliamos los conductos, y los desinfectamos a fondo mediante irrigación.

Sellado de los conductos

Rellenamos y sellamos herméticamente los conductos con un material biocompatible para impedir que las bacterias vuelvan a entrar.

Reconstrucción y corona

Reconstruimos el diente y, cuando hace falta, colocamos una corona diseñada con escáner y fabricada en nuestro laboratorio propio para protegerlo a largo plazo.

Preguntas frecuentes

Resolvemos tus dudas

¿Duele hacerse una endodoncia?

El tratamiento se hace siempre con anestesia local, así que durante la sesión no deberías sentir dolor, solo la presión de trabajar sobre el diente. El dolor que la gente asocia a la endodoncia suele ser el de la infección previa, que es justo lo que el tratamiento elimina. Después es normal notar el diente algo sensible unos días, una molestia leve que se controla bien con los analgésicos habituales.

¿Cuántas sesiones necesita una endodoncia?

Depende del diente y del grado de infección. Muchas endodoncias se completan en una sola sesión y otras requieren dos, sobre todo en molares con varios conductos o cuando hay una infección importante que conviene desinfectar en varias fases. En la primera visita te daremos una previsión ajustada a tu caso.

¿Cuánto cuesta una endodoncia en Basauri?

El precio varía según el diente, porque no es lo mismo un incisivo con un solo conducto que un molar con tres o cuatro, e influyen también el grado de infección y la reconstrucción posterior. Por eso preparamos un presupuesto personalizado tras valorarte, con las opciones de pago claras desde el principio. Lo importante es tratar a tiempo: conservar el diente suele ser más sencillo cuanto antes se aborda.

¿Necesito una corona después de la endodoncia?

En molares y premolares suele recomendarse, porque tras la endodoncia el diente queda más frágil y la corona lo protege de fracturas al masticar. En dientes anteriores con poca pérdida de estructura a veces basta con una reconstrucción con composite. Valoramos cada caso y te explicamos la opción más adecuada para que tu diente dure.

¿Es mejor una endodoncia o extraer el diente y poner un implante?

Siempre que el diente sea recuperable, conservarlo con endodoncia suele ser la primera opción, porque nada funciona exactamente igual que un diente natural. Cuando la pieza está demasiado destruida o la infección no permite salvarla, la extracción y un implante pueden ser la mejor alternativa. Al contar con el Dr. Sergio Estefanía en implantología y cirugía guiada por ordenador, valoramos las dos vías y te orientamos con honestidad.

¿Qué pasa si no me trato el diente?

Dejar sin tratar un nervio infectado no hace que el problema desaparezca: la infección tiende a avanzar y puede provocar un absceso, dolor intenso y daño en el hueso que rodea la raíz, hasta comprometer el diente. Cuanto antes se trata, más fácil suele ser conservar la pieza y evitar complicaciones.

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Pide cita en Clínica Dental Berriotxoa (Basauri) y veamos cómo conservar tu diente antes de que la infección avance.